¿De qué va el libro?
¿Y si las raíces del bosque guardaran los secretos del tiempo?
El bosque de Oma es testigo de misterios que desafían la magia y el tiempo. Sus árboles pintados conservan ecos de vidas que el mundo ha olvidado.
Leire, una joven maestra recién llegada al pueblo, nunca imaginó que las leyendas que contaba a sus alumnos eran más que simples cuentos. El bosque la inquieta. La reconoce.
Iratz sobrevive entre raíces y sombras, desterrado por salvar a un humano. Atrapado entre su pasado y un presente que ya no le pertenece, su existencia cambia al encontrarse con una mirada que parece reconocerlo.
Cuando Leire se adentra en el bosque, el equilibrio entre mundos comienza a tambalearse. Ha despertado algo que llevaba siglos dormido: un cruce de realidades que desafía las leyes de lo posible.
Cuando el bosque recuerde es una novela de misterio y magia inspirada en la mitología vasca, donde el tiempo se curva, los recuerdos se desvanecen y la verdad se oculta entre las hojas de un bosque que nunca olvida.


Hacía mucho que una historia no me generaba tal obsesión, de tener que negociar conmigo misma para dejar de leer para luego no tener que pelear con el despertador. Hay libros que se leen y libros que pasan a formar parte de ti, y Cuando el bosque recuerde, sin duda, es del segundo grupo. Olvida la fantasía genérica de manual y los tropos de siempre; Maitane Pérez Gómez ha construido algo que se siente tan fresco como el rocío del bosque de Oma y tan antiguo como las leyendas que se susurran al oído.
Lo primero que me gusta de esta historia es la frescura y originalidad de la historia debido a que la autora se ha alejado de la seguridad de lo comercial para abrazar la mitología vasca con un resultado asombroso. Como alguien que creció con estas historias en la Ikastola (aún recuerdo las excursiones que hacíamos, en las que nos contaban las historias de personajes como las Lamias o el Basajaun), me alucina como lo ha integrado en una trama de misterio contemporáneo. Lo que hace que no solo sea un soplo de aire fresco, sino un regalo emocional. Hay un respeto profundo por la raíz, pero con un giro narrativo que te mantiene en vilo durante toda la historia.
La construcción de los personajes, especialmente Leire e Iratz, me encanta. La química y la tensión se notan, pero ver como evoluciona su historia y cómo sus realidades colisionan en un equilibrio que parece romperse en cada capítulo te engancha de una manera alucinante. He pasado por una auténtica montaña rusa: he sentido la alegría de los primeros encuentros, la tensión del peligro inminente y, sí, me he roto por completo con escenas que todavía me duelen en el pecho.
Lo que más valoro es la capacidad de Maitane para sorprenderme. Hace tiempo que la mayoría de mis lecturas no me sorprenden, pero en esta historia hubo giros que no vi venir. Me daban las tantas, sabiendo que a las seis y media me tenía que levantar para ir trabajar, pero era incapaz de cerrar el libro (sí, necesito más autocontrol).
Es una historia que me emocionó tanto por mis raíces vascas, como por el hecho de que me hizo odiar con intensidad y empatizar hasta las lágrimas. Si buscas algo que rompa con esa fantasía fantasía clásica comercial y te ofrezca una construcción de mundo diferente y auténtica, te recomiendo este libro sin dudar.




